Nuestro Fundador — Claudio Ramírez Corredor
Claudio Ramírez Corredor es ingeniero civil egresado de la Universidad de Los Andes (ULA) en Mérida, donde se graduó en 1958.
En 1959 se trasladó a Caracas, donde fundó PILPERCA, iniciando sus primeros trabajos en el área de pilotaje. Muy pronto la empresa se especializó en la construcción de puentes y viaductos, aprovechando las grandes oportunidades que ofrecía el país en materia de infraestructura vial para impulsar el desarrollo económico y la integración nacional.
A lo largo de su carrera, el ingeniero Ramírez Corredor fue responsable de numerosas obras emblemáticas del país, entre las que destacan los tres viaductos de Mérida (1970–1978), la construcción del Distribuidor Paratebueno (1977–1980) en la Autopista Francisco Fajardo de Caracas, el Distribuidor Metropolitano (1976), el Distribuidor Altamira (1988), la ampliación de la Autopista Prados del Este (1982–1985) y la construcción de 26 puentes en la Autopista José Antonio Páez, en el estado Portuguesa. Estas son solo algunas de las grandes obras que tuvo el privilegio de liderar.
Visionario e innovador, Claudio Ramírez Corredor incorporó tecnologías constructivas de avanzada que marcaron un precedente en la ingeniería venezolana. Fue pionero en el diseño y construcción de puentes de alta complejidad, como los del Eje Vial Orinoco–Apure, entre San Fernando de Apure y Puerto Páez, donde edificó estructuras sobre los ríos Apure, Cinaruco, Cunaviche y Capanaparo. Estos puentes, de alrededor de 240 metros de longitud promedio, representaron un reto técnico excepcional por su difícil acceso y las fundaciones profundas requeridas en ríos caudalosos, ejecutadas con superestructuras metálicas y lanzamientos longitudinales innovadores.
Durante 66 años de trayectoria, el ingeniero Ramírez Corredor ha sido un ejemplo de liderazgo, innovación y perseverancia. A sus 92 años, continúa activo como director de PILPERCA, dedicando su tiempo a asesorar, acompañar y motivar al equipo humano en los desafíos del día a día.
Además, ha contribuido con el gremio nacional de la construcción, desempeñándose como director de infraestructura de la Cámara Venezolana de la Construcción (1999–2001) y como director asesor en la construcción de la Línea 1 del Metro de Caracas.
Su legado perdura en cada obra, en el equipo que formó y en la visión de excelencia que sigue guiando a PILPERCA.

